En este momento estás viendo EL FUTURO SE ESCRIBE AHORA

EL FUTURO SE ESCRIBE AHORA

Cuando pensamos en cambiar el mundo, solemos mirar hacia fuera: la educación, la sociedad, las relaciones, los conflictos, los valores… pero quizá deberíamos empezar mucho antes:

Si queremos cambiar el mundo, tenemos que empezar por cuidar a bebés y niños. Desde el comienzo de la vida.

Las experiencias que vivimos durante la gestación, el nacimiento y los primeros años no desaparecen simplemente porque no podamos recordarlas de forma consciente. Constituyen el primer escenario en el que comenzamos a experimentar la seguridad, el vínculo, el amor, la confianza y nuestra relación con los demás. Por eso, cuidar el comienzo de la vida es también cuidar al adulto que ese bebé llegará a ser.

Mucho más que educar

Acompañar a un niño no consiste únicamente en enseñarle conocimientos, normas o comportamientos. Significa también ayudarle a conocer y expresar su mundo emocional, a sentirse reconocido y amado y, progresivamente, a desarrollar sus propios recursos internos.

Es aquí donde cobra especial importancia el desarrollo de la Inteligencia Emocional, pero también de la Inteligencia Espiritual: esa dimensión que permite al ser humano conectar con el sentido, los valores profundos, la trascendencia y aquello que da significado a su existencia.

Y todavía podemos ir un poco más allá. Desde la perspectiva que desarrollo en mi trabajo, educar significa también crear las condiciones para que pueda expresarse la supraconciencia que acompaña al ser humano desde el comienzo de la vida. No se trataría, por tanto, de añadir algo al niño, sino de procurar no apagar aquello que ya existe en él.

De la gestación a la adolescencia

Esta mirada es la que desarrollo en mi libro La Supraconciencia en la gestación y nacimiento, donde exploro la posibilidad de que esa dimensión profunda de la conciencia esté presente desde la misma concepción y pueda manifestarse durante la vida prenatal y el nacimiento.

Y es también el camino que continúo en mi próximo libro, La Supraconciencia de la infancia a la adolescencia, centrado en cómo acompañar el crecimiento del niño preservando esa conexión interior y favoreciendo, conjuntamente, el desarrollo emocional, espiritual y humano. Porque quizá nuestra tarea como adultos no sea construir al ser humano que el niño llegará a ser, sino acompañarlo para que no pierda aquello que ya trae consigo.

Compartir para transformar

Después de más de veinticinco años dedicado al estudio y divulgación de la gestación, el nacimiento y el desarrollo emocional temprano, siento que este conocimiento debe llegar cada vez a más familias y profesionales.

Por ello, ofrezco charlas divulgativas gratuitas y estoy abierto a colaborar en cursos, conferencias, jornadas y congresos, tanto online como presencialmente.

Si formas parte de una asociación, centro, universidad, colectivo o entidad interesada en estos temas, estaré encantado de colaborar y compartir mi experiencia.

Porque el futuro no empieza mañana. El futuro se está escribiendo ahora, en la forma en que recibimos, miramos, escuchamos y acompañamos a cada bebé y a cada niño.

Enrique Blay